Es una etiqueta numérica única de cada dispositivo en una red IP.
La mayoría siguen siendo IPv4, cuatro números como 192.0.2.1. Al agotarse, las conexiones nuevas usan IPv6, más largo y separado por dos puntos. Algunas usan ambos.
Señala su red, no a usted personalmente. Un sitio suele conocer el país, la región aproximada y el proveedor.
La ubicación procede del registro que asignó la dirección y puede ser inexacta. No revela su nombre, domicilio ni actividad en otros sitios.
La mayoría de conexiones domésticas usan direcciones dinámicas que el proveedor puede cambiar al reiniciar o renovar. Las redes móviles cambian más y pasar entre Wi-Fi y datos la cambia al instante.
En un teléfono, activar y volver a desactivar el modo avión suele restablecer la conexión con otra dirección; cambiar entre 5G y 4G produce a menudo el mismo efecto.
En una conexión doméstica, desconectar el router durante unos minutos puede asignar una dirección nueva cuando se renueve la concesión. Cambiar entre Wi-Fi y datos móviles la modifica de inmediato, y una VPN o un proxy la sustituye por la dirección del servidor utilizado.
Ninguna de estas opciones está garantizada: si su proveedor le asignó una dirección estática, seguirá siendo la misma hasta que él la cambie.
Normalmente sí, pues cada sitio ya la ve. Identifica una red, no una persona, y por sí sola no permite leer archivos o mensajes.
No la publique junto a datos personales y recuerde que todo servidor al que se conecte la ve.